El doctor Javier Orlando Mijangos Cortés, investigador del Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY), impartira la conferencia “La Milpa en la Península de Yucatán” desde el Auditorio Guillermo de la Peña del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), Unidad Occidente.

El evento será el miércoles 17 de enero de 2018 a las 17:00 horas. El Auditorio está ubicado en Av. España 1359, colonia Morderna. La presentación correrá a cargo del Dr. Humberto González, investigador del CIESAS Occidente.

Mijangos Cortés comparte que México en Centroamérica es uno de los países considerados centro de origen y diversidad de la agricultura, esto debido a su variedad geológica, orográfica, climática, etcétera; esto dio pie a que en ella se establecieran una multiplicidad de civilizaciones humanas, entre ellas la Maya que hizo de la Península de Yucatán uno de los sitios más importantes para vivir.

Para la supervivencia de una comunidad es de importancia fundamental la alimentación, que en el caso de la población Maya se basó en el maíz, frijol y calabazas; cultivos que cubren de forma muy amplia la alimentación (almidón, proteína y grasas).

El Maíz es originario de México, creado a partir de poblaciones del teocintle cuya ubicación es el centro Occidente de México (región del río Balsas), de aquí se propagó con las ordas humanas y llegó a la Península de Yucatán, en específico cuando la civilización Maya. Sin embargo, la península de Yucatán, tiene características físicas y biológicas muy particulares como la falta de montañas superiores a 250 metros; tener suelos jóvenes, someros en su gran mayoría, por lo que es muy rocoso; ser de origen calcáreo por lo que su PH es muy elevado (7 – 8.5) y su carencia de suelo. Esto se traduce en la carencia de ríos y arroyos, vegetación poco diversa; el bajo relieve que hace que las nubes no se detengan y descarguen en un mismo sitio por lo que el periodo de lluvias se restringe a la epoca de verano, iniciando en mayo o junio y finalizando en noviembre.

Todo esto ha hecho que la diversidad de cultivos sea muy baja por lo que solo se cuenta con tres razas de maíces, una de frijol, 23 de ibes y tres especies de calabazas en la actualidad. Sin embargo, esta fue y es la base alimenticia en al región. En la actualidad existe una gran preocupación por conservar los recursos genéticos y alimenticios el área, no solo conservando sino mejorando los mismos para generar las variedades del mañana, esto aunado con el manejo humano que se le deben dar.

 

Con información del doctor Javier Orlando Mijangos Cortés

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